El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha decidido cesar a Kristi Noem, responsable política del sistema de inmigración estadounidense y figura clave en el control fronterizo y las operaciones del servicio federal U.S. Immigration and Customs Enforcement (ICE).
La salida de Noem se produce en medio de una creciente polémica en Estados Unidos por las redadas migratorias y el endurecimiento de las deportaciones impulsadas por la administración republicana. Las operaciones llevadas a cabo por agentes federales han generado fuertes críticas de organizaciones civiles y de parte de la oposición demócrata.
Noem, exgobernadora de Dakota del Sur y una de las voces más firmes del ala dura republicana en materia migratoria, había defendido públicamente una política de “tolerancia cero” frente a la inmigración irregular, reforzando las actuaciones de ICE en distintas ciudades del país.
Según fuentes de Washington, la Casa Blanca prepara ahora un relevo al frente del United States Department of Homeland Security para intentar rebajar la tensión política generada por las operaciones migratorias y reorganizar la estrategia de seguridad interior.
La destitución llega además en un momento de alta tensión internacional y de fuerte debate interno en Estados Unidos sobre el papel de las agencias federales en la gestión de la frontera y las deportaciones.