El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha vuelto a defender su papel dentro de la OTAN y ha expresado dudas sobre el compromiso real de los países aliados, en un contexto de crecientes fricciones con Europa relacionadas con Groenlandia. A través de un mensaje publicado en su red social Truth Social 'Truth', Trump cargó contra Noruega por no haberle otorgado el Premio Nobel de la Paz, una decisión que calificó de "estúpida e injusta". El presidente aprovechó la ocasión para destacar su influencia en el aumento del gasto militar de los países miembros de la Alianza Atlántica.
Según Trump, tras su regreso a la Casa Blanca, los socios de la OTAN acordaron elevar el gasto en defensa del 2% al 5% del Producto Interior Bruto, una medida que, en su opinión, muchos consideraban inalcanzable. El dirigente republicano atribuyó este cambio a su relación personal con los líderes aliados y a su capacidad de presión: “Sin mi intervención, Rusia tendría ahora toda Ucrania", afirmó.
Asimismo, afirmó que sin la participación de Estados Unidos, potencias como Rusia y China no perciben a la OTAN como una amenaza real. En ese sentido, expresó dudas sobre si la organización acudiría en ayuda de Washington en caso de necesidad, a pesar de que, según dijo, su país ha sido clave en el fortalecimiento militar de la Alianza desde su primer mandato.