Las defensas antimisiles de la OTAN interceptaron este miércoles un misil balístico lanzado desde Irán que se dirigía hacia el espacio aéreo de Turquía, en el primer incidente directo contra territorio de un país aliado desde el inicio de la escalada militar en Oriente Medio.
El Ministerio de Defensa turco confirmó que el proyectil fue detectado tras atravesar el espacio aéreo de Irak y Siria y neutralizado sobre el Mediterráneo oriental por sistemas de defensa desplegados por la Alianza Atlántica. Los restos cayeron en la provincia de Hatay, en el sur del país, sin causar víctimas ni daños relevantes.
El incidente eleva la tensión internacional porque Turquía es miembro de la OTAN desde 1952 y cualquier ataque armado contra su territorio podría activar el artículo 5 del tratado, que establece que una agresión contra un aliado se considera un ataque contra todos.
Aunque Ankara aún no ha solicitado formalmente su aplicación, la Alianza condenó el lanzamiento del misil y reiteró su compromiso con la defensa colectiva. El episodio se produce en plena escalada tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán y la posterior respuesta iraní contra varios países de la región.
Si Turquía decidiera invocar el artículo 5, los aliados deberían estudiar medidas de apoyo —militares, políticas o logísticas— para garantizar la seguridad del territorio aliado y la estabilidad en el Atlántico Norte.