Los ejércitos de Rusia y Ucrania han vuelto a intercambiar ataques de gran intensidad este domingo, apenas unas horas después de que los representantes de Estados Unidos mantuvieran una reunión en el Kremlin con el presidente ruso, Vladímir Putin, en un nuevo intento de avanzar hacia una salida negociada al conflicto.
La ofensiva rusa dejó al menos un fallecido en Ucrania. Las Fuerzas Aéreas y el Servicio Estatal de Emergencias (DSNS) informaron de que Moscú lanzó durante la noche 108 drones, con impactos confirmados en once puntos del país. En Zaporiyia, un hombre de 74 años murió y otras tres personas resultaron heridas, dos mujeres y un hombre.
Las defensas ucranianas aseguraron haber derribado o neutralizado 82 drones de distintos modelos, incluidos aparatos Shahed, Gerberá y seis S8000 «Banderol». Otros ataques provocaron impactos en once localizaciones y la caída de restos en siete puntos adicionales.
En Zaporiyia, las fuerzas rusas emplearon drones contra la capital regional. El impacto causó la muerte del hombre de 74 años, según confirmó el DSNS a través de Telegram.
Rusia denuncia cientos de drones sobre su territorio
Moscú, por su parte, aseguró haber repelido una oleada mucho mayor de ataques. El Ministerio de Defensa ruso afirmó que sus sistemas antiaéreos destruyeron durante la noche 258 drones ucranianos, una cifra cinco veces superior a la registrada el día anterior.
Los ataques, según el parte ruso, alcanzaron hasta catorce regiones, además de la península de Crimea, anexionada por Rusia, y zonas de los mares Negro y Azov.
Entre los incidentes figura un incendio en una refinería de Rosneft situada en la región de Riazán, a menos de 200 kilómetros de Moscú. El canal Astra atribuyó el fuego al impacto de drones, mientras que el gobernador regional, Pável Málkov, confirmó que se produjo un incendio en una de las empresas de la zona, aunque no precisó cuál.
La instalación afectada está considerada una de las mayores refinerías rusas y tiene capacidad para procesar cerca de 17 millones de toneladas de crudo al año. Entre sus productos figuran gasolina, gas licuado y queroseno destinado a la aviación.
La región fronteriza de Bélgorod también sufrió una intensa jornada de ataques. Las autoridades locales informaron de tres fallecidos en las últimas 24 horas como consecuencia de más de un centenar de ataques con drones y artillería atribuidos al Ejército ucraniano.
En Rostov, además, varios servicios ferroviarios se vieron afectados después de que restos de un dron alcanzaran la locomotora de un tren de pasajeros. El gobernador regional, Yuri Sliusar, señaló que siete trenes tuvieron que ser detenidos y que cuatro personas resultaron heridas, entre ellas dos menores.
Un alto el fuego limitado a las capitales
La nueva escalada se produce después del compromiso alcanzado el sábado por Rusia y Ucrania para suspender durante 72 horas los ataques contra sus respectivas capitales. La pausa coincidió con la visita a Moscú de los emisarios de la Casa Blanca Steve Witkoff y Jared Kushner, que tienen previsto reunirse este domingo con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski.
El Kremlin calificó de «oportuna» la reunión de sus representantes con Putin y reiteró que Moscú mantiene su disposición a trabajar con Washington para encontrar una solución negociada a la guerra.
La delegación estadounidense trasladó al mandatario ruso una propuesta destinada a impulsar las conversaciones de paz, aunque ninguno de los participantes ha hecho públicos los detalles del planteamiento.
Putin, no obstante, mantuvo su posición sobre el desarrollo de la guerra y aseguró ante los emisarios estadounidenses que el Ejército ruso conseguirá «los objetivos marcados» en Ucrania. El presidente ruso también destacó los «auténticos éxitos» de sus tropas en el frente.
Analistas independientes consideran que las fuerzas rusas han incrementado el ritmo de su ofensiva en el Donbás durante las últimas semanas, aunque ven poco probable que Moscú consiga hacerse con la totalidad de la región antes de la llegada del invierno.
