El cambio al horario de verano reabre el debate sobre sus efectos en la salud y la singularidad del Archipiélago.
España encara la última semana del horario de invierno, un sistema cada vez más cuestionado por sus efectos sobre la salud y el descanso. El próximo cambio al horario de verano vuelve a poner sobre la mesa un debate que lleva años sin resolverse en Europa.
Diversos expertos alertan de que estos ajustes pueden provocar alteraciones del sueño, fatiga e incluso impactos en el rendimiento diario, reavivando las críticas a un modelo que muchos consideran obsoleto.
En Canarias, la discusión adquiere un matiz propio. La histórica diferencia de “una hora menos” frente a la península vuelve a situarse en el centro del foco, ante propuestas surgidas en el ámbito nacional que plantean revisar esta singularidad.
El Archipiélago responde con firmeza. Instituciones y voces sociales insisten en que esta diferencia no solo responde a criterios geográficos, sino que forma parte de su identidad y de su equilibrio social y económico.
A las puertas del cambio de hora, Canarias no solo ajusta sus relojes: vuelve a defender su tiempo.