Santa Cruz de Tenerife ha dado un paso al frente para evitar la pérdida definitiva del histórico Balneario. El pleno del Ayuntamiento ha aprobado por unanimidad una moción que exige al Gobierno de Canarias una intervención inmediata para frenar el deterioro del inmueble, situado en la autovía de San Andrés.
La corporación reclama el apuntalamiento urgente de la estructura y la ejecución de labores de mantenimiento que eviten su colapso, ante el avanzado estado de ruina que presenta el edificio. La iniciativa, impulsada por el grupo socialista, también plantea abrir un proceso participativo para definir el futuro uso del espacio.
El acuerdo evidencia la preocupación institucional por el abandono de este enclave simbólico del litoral capitalino y traslada la presión al Ejecutivo autonómico, al que se insta a actuar sin dilación para evitar la desaparición de uno de los iconos históricos de Santa Cruz.