Un fallo en la ventilación provocó el humo que obligó a desalojar Tenerife Norte

El incidente registrado en el Aeropuerto de Tenerife Norte–Ciudad de La Laguna tuvo un origen técnico: un fallo en el sistema de ventilación de la terminal. Según la explicación oficial de Aena, esta incidencia generó acumulación de humo en la zona de embarque, lo que activó de inmediato los protocolos de seguridad.

Como medida preventiva, se procedió al desalojo tanto de la planta baja —donde operan los vuelos interinsulares— como de la planta alta —salidas nacionales— para garantizar la seguridad de pasajeros y trabajadores. La actuación de los bomberos del aeropuerto permitió localizar el problema y ventilar las instalaciones en un corto espacio de tiempo.

El suceso fue calificado como leve y sin riesgo estructural, aunque provocó retrasos puntuales en salidas. Una vez resuelta la incidencia, el aeropuerto recuperó progresivamente la normalidad operativa.