Los primeros resultados técnicos de la investigación del descarrilamiento del tren de alta velocidad de Iryo en Córdoba apuntan a un fallo estructural previo en la vía férrea como causa directa del accidente. Los análisis realizados sobre el material rodante han detectado muescas repetidas y homogéneas en todas las ruedas del convoy, compatibles con el paso por una brecha en el carril antes del colapso final.
Las marcas, de un tamaño aproximado al de una moneda de 50 céntimos, se concentran en el tramo comprendido entre la cabeza tractora y el coche número seis, que fue el primero en descarrilar. Esta secuencia refuerza la hipótesis de una rotura progresiva de la infraestructura, que no habría sido detectada con anterioridad.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha confirmado que los técnicos investigan ahora otros trenes que circularon por ese mismo tramo, ante la posibilidad de que el paso previo del convoy identificado como 6189 provocara el daño inicial en la vía.
Los maquinistas anuncian movilizaciones tras el accidente
El siniestro ha reavivado el conflicto laboral en el sector ferroviario. Los sindicatos de maquinistas han anunciado la convocatoria de una huelga en protesta por lo que consideran una falta de garantías en el mantenimiento de la infraestructura y una sobrecarga de responsabilidad sobre los conductores.
Las organizaciones sindicales denuncian que los maquinistas están siendo “el último eslabón” de una cadena de fallos técnicos y exigen auditorías independientes, refuerzo de las inspecciones en vía y protocolos más estrictos antes de autorizar la circulación de trenes de alta velocidad.
La huelga, aún pendiente de fechas concretas, podría afectar a servicios comerciales y de larga distancia si no se alcanzan acuerdos en los próximos días.