Siete de las víctimas eran familiares del atacante, de 45 años, y la octava era una amiga de la familia; entre los fallecidos hay una mujer embarazada de ocho meses
Un hombre de 45 años ha matado a tiros a ocho personas, entre ellas dos niños, en la localidad de Erie, en el estado estadounidense de Pensilvania, antes de quitarse la vida. El tiroteo tuvo lugar el viernes por la tarde en una vivienda de un barrio residencial y ha conmocionado a la comunidad local.
Según la información facilitada por la Policía este sábado, siete de las ocho víctimas eran familiares del atacante, mientras que la restante era amiga de la familia. Entre los fallecidos se encuentran un niño de cinco años, una bebé de un año y una mujer embarazada de ocho meses.
Los agentes recibieron un aviso poco antes de las cinco de la tarde, hora local, después de que se alertara de que un hombre armado había abierto fuego en la zona de la calle Perry. Al llegar, encontraron los cuerpos de dos mujeres en el exterior de la vivienda.
Posteriormente, los efectivos accedieron al inmueble, donde localizaron al resto de las víctimas y al propio autor de los disparos, que también había fallecido.
La Policía investiga el motivo del ataque
El jefe de la Policía de Erie, Rick Lorah, calificó la escena como una de las más duras a las que se han enfrentado los agentes e investigadores de la localidad. Las autoridades han iniciado una investigación para esclarecer las circunstancias del crimen y determinar qué llevó al hombre a perpetrar el ataque.
Los investigadores están revisando pruebas audiovisuales y teléfonos móviles de las víctimas, además de recabar testimonios de otros familiares. Por el momento, no se ha establecido públicamente un motivo para la matanza.
La alcaldesa de Erie, Daria Devlin, trasladó sus condolencias a los familiares de los fallecidos y aseguró que no existe peligro para la población, una vez confirmado el fallecimiento del atacante.
El gobernador de Pensilvania, Josh Shapiro, también expresó su pesar por lo ocurrido y ofreció apoyo a las autoridades locales y a las familias afectadas.
La investigación continúa abierta para reconstruir lo sucedido y esclarecer las circunstancias de uno de los episodios más graves de violencia registrados recientemente en esta comunidad.
