Entonces, a las facciones houthis del talón yemení, ciegas de mascar la maría somalí llamada hoja de khat, se les apareció el profeta con un drone de fabricación iraní y les invocó una yihad contra el tráfico de buques mercantes en el mar Rojo a ver si alguno era israelí.
Los armadores, que son como el dinero, miedosos y temerosos de perder sus valiosos activos flotantes, enviaron nuevas órdenes de viaje a sus managers y capitanes por esa maravilla llamada Inmarsat: Proceed to Rotterdam around the Cape of Good Hope. The next bunker ports will be Durban and Las Palmas de Gran Canaria.
Y de un día para otro, Canarias se colocó en el epicentro del tráfico mercante que esquivaba el mar Rojo por miedo a que unos barbudos los secuestraran o, aún peor, les abrieran un boquete en la aleta de babor con un drone chií y les echara a pique buque y carga.

El pasado año 2025 se registraron en las aguas circundantes a Canarias varios centenares de fletes relacionados con el petróleo ruso rumbo a los mercados de oriente y África occidental. Muchos de estos buques eran miembros del entramado darkfleet o flota fantasma. No pocos hicieron escala en Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas bajo terceras banderas de conveniencia y sin saber quién era el armador real del buque. ¿Quién contamina paga? Tranquilizador.
De un día para otro, el espacio marítimo al norte de Canarias se tornó en un área de waiting for orders de la peor cepa del transporte marítimo de crudo, la flota en la sombra que esquiva el derecho marítimo internacional, pero del cual se sirve para operar dentro de una ley que es como la realidad, gris en tonos infinitos.
Un galeno la describiría como un tumor maligno del transporte marítimo que no ha parado de crecer y al que ahora se le empieza a aplicar quimio en forma de apresamientos, aún simbólicos.
Un febrero al pairo. Ajustado sintagma salado que define el estado de deriva a merced de viento y corriente de un buque; también, aplicable al creciente grado de indolencia de la política marítima española a la que todo se la suda, con perdón, que soy de colegio de pago, en las aguas que conforman la Zona Económica Exclusiva en Canarias. Ni un sólo vuelo de patrulla marítima. Ni un solo buque de la armada a su costado para saber qué le pasa o hace.
¿Pero de quién estamos hablando? Nuestro cliente es el petrolero M/T Agate. Un buque de carga refinada, cuyo armador y datos comprometidos aún me los voy a guardar para evitar el pezuñismo ilustrado al teclado de los redactores low-cost de la prensa local plagiando como posesos en metadona periodística. 400,000 barriles de combustible a bordo.
El Agate está registrado en Vanuatu, un sitio como Canarias pero con las playas aún sin destruir ni contaminar por un ejercicio de sobrepoblación. Navega bajo una de las banderas de conveniencia más opacas y lo mejor de la carta es que el buque está en la lista de las sanciones de la Union Europa y el Reino Unido (OFSI).

Mientras Trump, que dicta la espinosa fonética Shakesperiana se pronuncia [T^mp], y a trompadas se agarra contra lo peor de la flota fantasma, las autoridades españolas ejecutan la política del avestruz, o del mono del WhatsApp: no quiero ver ni oír nada del tema. España es un país indolente y despreocupado de lo que acontece en los espacios marítimos en Canarias. Les podría contar historias terribles, de hecho lo hago en mi cuenta de Twitter, soy un romántico…y cual ángel anunciador del apocalipsis que en algún momento vendrá en forma de piche, magnifico guanchismo para ese término denominado chapapote, un día nos llevaremos un susto.
Entonces saldrán a flote las preguntas incomodas. ¿Qué hacia ese buque ahí?, ¿Por qué no estaba controlado?, ¿Quién es el armador?, y la mejor de toda, ¿Quién va a recoger el piche de la playa? Esa, si quieren, se la contesto yo, ustedes. Ustedes acabarán recogiendo piche en las playas y subiendo selfies a las redes sociales con el #masnunca, versión canaria del 'nunca mais'. Eso sí, el gobierno les proporcionara las mascarillas, y el presidente mochilero canoso de turno les arropará con declaraciones melodramáticas en referencia a que los culpables pagarán y blablabla y en un rato en la inauguración de la reina del carnaval, cuyo tema podría ser, piche pa´todos, todas y todes.
¿Es la primera vez? En absoluto, la lista de petroleros darkfleet al pairo en aguas cercanas al archipiélago es larga. Al citado Agate se le suman nombres como el reincidente Mooni, el Myra, Velos Amber, y una larga lista de nombres que se la han traído al pairo al gobierno. Jugar a la ruleta rusa de los petroleros suele abrir los telediarios.
Miren, si hay un accidente con uno de estos buques de la flota fantasma, operativamente similar al Agate, y este se produce al norte de las islas, por efecto de viento y corriente combinada, la marea negra está asegurada. Pareado del desastre, producto del naufragio que es la política marítima y supervisión de las aguas circundantes a canarias. Un Regreso al futuro del escenario del Prestige, pero con una hora menos.
Faltó tiempo para enviar un BAM (Buque de Acción Marítima) para dar escolta a la regata perroflauta for Gaza, pero no lo hay para velar por los intereses medioambientales y de seguridad del espacio marítimo canario frente a esta realidad cada vez más tangible de haberte convertido en un área de espera de lo peor del transporte marítimo de hidrocarburos. Una espada de Damocles sobre una frágil economía turística.
Rafa Muñoz
@Springbok1973