Noticias de Canarias: actualidad local, regional e independiente

Un terremoto de magnitud 3,6 sacude Tenerife y se siente en Santa Cruz

El seísmo fue registrado este miércoles por el Instituto Geográfico Nacional en aguas próximas a Tenerife y llegó a ser percibido por vecinos de la capital. Apenas 21 minutos después se produjo un segundo movimiento de magnitud 2,8. Por el momento no constan daños personales ni materiales.

Un terremoto de magnitud 3,6 ha sacudido Tenerife este miércoles y se ha dejado sentir en Santa Cruz de Tenerife, donde el movimiento fue percibido por vecinos de la capital durante la tarde.

El Instituto Geográfico Nacional (IGN) registró el seísmo a las 18:37 horas, en horario canario, con su epicentro localizado en el Atlántico, en aguas próximas a Tenerife. El movimiento se produjo a una profundidad aproximada de 34 kilómetros y figura en los registros oficiales como sentido por la población.

La magnitud del terremoto, pese a ser moderada, permitió que la vibración llegara a percibirse en tierra. Santa Cruz de Tenerife fue uno de los puntos donde se sintió el temblor, que sorprendió a algunos vecinos sin que, por el momento, se hayan comunicado daños personales o materiales.

El IGN asignó al episodio una intensidad máxima de grado II, correspondiente a movimientos que pueden ser percibidos ligeramente por algunas personas, especialmente en determinadas condiciones o en el interior de edificios.

Un segundo terremoto apenas 21 minutos después

La actividad sísmica no terminó con el primer movimiento. A las 18:58 horas, apenas 21 minutos después, el IGN registró un segundo terremoto en la misma zona, aunque de menor magnitud.

Este segundo seísmo alcanzó una magnitud de 2,8 y tuvo su hipocentro a unos 16 kilómetros de profundidad, considerablemente más superficial que el primer movimiento.

La sucesión de dos terremotos en un intervalo tan reducido de tiempo ha llamado la atención este miércoles en Tenerife, especialmente después de que el primero llegara a ser percibido por la población.

Canarias, una zona con actividad sísmica habitual

La actividad sísmica no es excepcional en Canarias. La naturaleza volcánica del Archipiélago hace que los sistemas de vigilancia registren habitualmente pequeños terremotos tanto bajo las propias islas como en las zonas marítimas que las rodean.

La inmensa mayoría de esos movimientos presentan magnitudes bajas y pasan completamente inadvertidos para la población. Solo determinados episodios, dependiendo de factores como su magnitud, profundidad y distancia respecto a las zonas habitadas, llegan a sentirse.

El terremoto de este miércoles entra precisamente dentro de estos últimos. La magnitud 3,6 permitió que el movimiento fuera perceptible en Tenerife y llegara hasta Santa Cruz, aunque sin consecuencias relevantes conocidas hasta el momento.

Los sistemas de vigilancia sísmica mantienen el seguimiento permanente de la actividad que se produce en Tenerife y en el conjunto de Canarias, mientras se analizan los movimientos registrados durante la tarde de este miércoles.

Los precedentes sísmicos que también hicieron temblar Santa Cruz

El terremoto registrado este miércoles vuelve a poner el foco sobre los movimientos sísmicos que, a lo largo de las últimas décadas, han llegado a sentirse en Santa Cruz de Tenerife. Aunque no son frecuentes los episodios claramente perceptibles en la capital, existen varios precedentes destacados.

Uno de los más importantes se produjo el 9 de mayo de 1989, cuando un terremoto de magnitud 5,2, localizado entre Tenerife y Gran Canaria, fue sentido ampliamente en ambas islas y provocó una considerable alarma entre la población.

Años después, en agosto de 2012, un terremoto de magnitud 3,8, registrado en las proximidades de El Sauzal, volvió a sentirse en diferentes puntos de Tenerife. Entre las localidades desde las que se notificó el movimiento figuraron Santa Cruz de Tenerife, La Laguna, Candelaria y La Orotava.

La actividad sísmica perceptible en la capital también cuenta con episodios mucho más recientes. El 26 de febrero de 2026, un terremoto localizado entre Tenerife y Gran Canaria fue sentido en numerosos municipios y el Instituto Geográfico Nacional recibió igualmente comunicaciones desde Santa Cruz de Tenerife.

A estos antecedentes se suma ahora el terremoto de magnitud 3,6 registrado este miércoles, que volvió a ser percibido en la capital tinerfeña. Una sucesión de episodios separados en el tiempo que recuerda que, aunque la mayoría de los movimientos sísmicos registrados alrededor de Canarias pasan inadvertidos, algunos consiguen hacerse sentir también en el corazón de Santa Cruz.