Un vuelo de la compañía Jet2 que cubría la ruta entre Tenerife y Birmingham tuvo que desviarse de emergencia al aeropuerto de Oporto después de que uno de los pilotos sufriera un problema de salud durante el trayecto. La propia aerolínea confirmó la incidencia y aseguró que la seguridad de los pasajeros nunca estuvo comprometida.
La aeronave aterrizó sin contratiempos en el aeropuerto portugués, donde equipos sanitarios atendieron al miembro de la tripulación afectado. Posteriormente, la compañía organizó la continuidad del viaje con una nueva tripulación, aunque la incidencia provocó un importante retraso para los pasajeros, que permanecieron varias horas en tierra antes de reanudar su desplazamiento hacia Reino Unido.
Diversos viajeros relataron a medios británicos que el comandante habría sufrido un posible infarto y que incluso se solicitó asistencia médica a bordo durante el vuelo. Sin embargo, ese extremo no ha sido confirmado oficialmente por Jet2 ni por las autoridades sanitarias.
El incidente concluyó sin consecuencias para los pasajeros y volvió a poner de manifiesto la importancia de los protocolos de seguridad y de la formación de las tripulaciones para afrontar situaciones de emergencia en pleno vuelo.