UNICEF alerta de que la infancia sigue en emergencia un mes después de los terremotos de Venezuela

La organización advierte de que 169.000 niños y niñas continúan necesitando ayuda humanitaria mientras 23.100 personas siguen viviendo en campamentos temporales. Los terremotos dejaron más de 5.390 fallecidos, 16.700 heridos y una devastación que aún mantiene interrumpidos servicios esenciales.

Ha pasado un mes desde que dos terremotos de magnitudes 7,2 y 7,5 sacudieran la costa centro-norte de Venezuela y, aunque la fase de rescate ha dado paso a la recuperación, UNICEF advierte de que la emergencia está lejos de terminar. La organización asegura que miles de niños y niñas siguen enfrentándose cada día a las consecuencias del desplazamiento, la destrucción de infraestructuras y la falta de acceso a servicios básicos como la sanidad, la educación o el agua potable.

El balance de la tragedia supera ya las 5.390 personas fallecidas y las 16.700 heridas, mientras las más de 1.400 réplicas registradas desde el 24 de junio continúan dificultando la recuperación de las zonas afectadas y mantienen el riesgo para las familias que permanecen en refugios provisionales.

Según UNICEF, 23.100 personas continúan viviendo en campamentos temporales distribuidos entre La Guaira, Distrito Capital, Miranda y Aragua. Ante esta situación, la organización ha reforzado su respuesta humanitaria con el objetivo de asistir a 470.000 personas, entre ellas 169.000 niños y niñas, mediante programas de salud, nutrición, agua y saneamiento, higiene, protección infantil, educación y apoyo social.

El representante de UNICEF en Venezuela, Manuel Rodríguez Pumarol, subraya que el impacto del desastre va mucho más allá de los edificios destruidos. El miedo, la incertidumbre y el desplazamiento forzoso pueden dejar secuelas duraderas en la infancia si no se mantiene la ayuda internacional durante los próximos meses.

La reconstrucción también pasa por proteger a la infancia

Las evaluaciones de daños continúan revelando la magnitud de la catástrofe. Al menos 856 edificios han resultado afectados y 190 se derrumbaron por completo. Además, los daños sufridos por centros sanitarios y cientos de escuelas mantienen interrumpidos servicios esenciales para miles de menores.

UNICEF alerta de que el hacinamiento en los campamentos, la pérdida de las rutinas, el trauma psicológico y las continuas réplicas incrementan el riesgo de violencia, abandono, explotación y separación familiar. Por ello, insiste en que las próximas semanas serán decisivas para evitar que la actual emergencia humanitaria se convierta en una crisis prolongada para toda una generación de niños venezolanos.