Venezuela supera las 260 horas bajo los escombros: casi 3.000 muertos, desaparecidos y miles de niños necesitan ayuda urgente tras el terremoto

Más de once días después del devastador terremoto que golpeó Venezuela, la emergencia entra en una nueva etapa. Superadas ya más de 260 horas desde el desastre, varios equipos internacionales de rescate comienzan a retirarse al reducirse las posibilidades de encontrar supervivientes con vida bajo los escombros.

El balance provisional eleva la tragedia a 2.954 fallecidos, más de 16.500 heridos y alrededor de 140 desaparecidos confirmados en los listados oficiales, mientras miles de familias continúan intentando localizar a seres queridos. Las labores se centran ahora en recuperar víctimas, atender a los damnificados y evaluar los daños en viviendas e infraestructuras. (Cadena SER⁠)

Las primeras cifras hablaban de unos 200 edificios colapsados, aunque las inspecciones posteriores han ampliado el alcance de la destrucción, con cientos de estructuras destruidas o dañadas. (El País⁠)

La infancia se convierte en una de las mayores preocupaciones de la emergencia. UNICEF alerta de que cientos de miles de niños necesitan asistencia humanitaria tras el terremoto, con menores expuestos a desplazamientos, falta de vivienda, interrupción de servicios básicos y necesidad de atención médica, protección y apoyo psicológico. (UNICEF⁠)

La organización trabaja para llevar agua segura, atención sanitaria, espacios protegidos y ayuda de emergencia a los menores y sus familias en las zonas más golpeadas. (UNICEF⁠)

La petición del Gobierno venezolano tras la catástrofe

La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, ha pedido a la comunidad internacional apoyo extraordinario para afrontar la reconstrucción del país y atender a los afectados.

Sus principales solicitudes:

• Flexibilizar o levantar restricciones económicas y embargos que, según el Gobierno, dificultan la respuesta ante la emergencia.
• Facilitar el acceso a fondos internacionales para reconstrucción y asistencia humanitaria.
• Permitir la llegada rápida de medicinas, alimentos, maquinaria y materiales de construcción.
• Aumentar la cooperación de organismos internacionales.
• Garantizar recursos para recuperar hospitales, viviendas y servicios básicos.

La ayuda anunciada

• Entrega de paquetes de emergencia a familias damnificadas.
• Distribución de alimentos, agua y suministros básicos.
• Atención especial a familias que han perdido sus hogares.
• Apoyo a menores afectados, considerados uno de los grupos más vulnerables.
• Programas de reconstrucción y asistencia para quienes no pueden regresar a sus viviendas.

Con la búsqueda de supervivientes prácticamente agotada, Venezuela afronta ahora una segunda emergencia: proteger a los afectados, especialmente a los niños, y reconstruir las zonas devastadas.