El Reino Unido ha puesto en marcha la Electronic Travel Authorisation (ETA), un permiso electrónico previo al viaje que afecta directamente a los ciudadanos españoles y a la mayoría de visitantes que hasta ahora accedían al país sin visado.
La implantación de la ETA supone un cambio relevante para los viajeros españoles que deseen entrar en el Reino Unido por turismo, negocios o estancias cortas. Aunque no se trata de un visado, el nuevo sistema obliga a solicitar una autorización online antes de viajar, incluso para desplazamientos de pocos días.
La ETA tiene un coste económico, está vinculada al pasaporte y será obligatoria para subir al avión, lo que añade un nuevo trámite previo que hasta ahora no existía para los ciudadanos de España. Desde las autoridades británicas se insiste en que la medida busca reforzar la seguridad fronteriza y agilizar los controles a la llegada, pero su aplicación ha generado dudas entre viajeros frecuentes y sectores turísticos.
La recomendación oficial es solicitar la autorización con antelación y comprobar que el pasaporte utilizado sea el mismo durante todo el proceso de viaje.