La capital de Venezuela, Caracas, amaneció, este domingo, con calles prácticamente desiertas y escenas de nerviosismo, especialmente en el este de la capital, donde se formaron largas colas frente a los pocos supermercados que permanecían abiertos, así como aglomeraciones de centenares de vehículos en las estaciones de servicio para llenar el tanque del combustible, ante posibles restricciones derivadas de la situación de inestabilidad que vive el país, después de que la ciudad se viera sacudida por varias explosiones, registradas en el contexto de un ataque estadounidense que acabó con la detención de Nicolás Maduro.
La situación generó incertidumbre y temor entre la población, que salió a abastecerse de productos básicos ante el cierre de numerosos comercios y la paralización parcial de la actividad habitual, como se puede observar en diferentes vídeos a los que ha tenido acceso 'La Gaceta de Canarias'.