El consejero de Transición Ecológica y Energía del Gobierno de Canarias, Mariano Hernández Zapata, defendió la necesidad de acelerar la transformación del sistema energético del Archipiélago para reducir la dependencia del petróleo y avanzar hacia un modelo basado en energías limpias, almacenamiento y nuevas tecnologías de generación.
Durante su participación en Despierta Canarias, Zapata advirtió de que las Islas continúan dependiendo de los combustibles fósiles para producir cerca del 90% de la energía que consumen, una situación que considera incompatible con los objetivos de sostenibilidad y seguridad energética. “Canarias no puede seguir quemando el 90% de combustibles fósiles”, afirmó.
El consejero explicó que el Ejecutivo autonómico está impulsando distintas medidas para revertir esta realidad, entre ellas el desarrollo de la energía eólica marina, el despliegue de instalaciones fotovoltaicas y la incorporación de sistemas de almacenamiento energético mediante baterías. Precisamente, avanzó que su departamento tramita actualmente unos 70 expedientes vinculados a baterías para parques solares y otras instalaciones independientes, una infraestructura considerada clave para garantizar la estabilidad del sistema eléctrico.
Zapata también defendió la búsqueda de soluciones innovadoras que permitan compatibilizar la producción energética con la actividad agrícola, especialmente a través de proyectos de fotovoltaica en invernaderos capaces de generar ingresos complementarios para el sector primario.
Durante la entrevista abordó además el reto de la gestión de residuos, apostando por herramientas que permitan aprovechar mejor los desechos dentro de una estrategia de economía circular. “Canarias no es un vertedero”, señaló, insistiendo en la necesidad de reducir la acumulación de residuos y convertir parte de ellos en recursos útiles para la generación energética.
El responsable autonómico aseguró que la transición energética se ha convertido en una prioridad estratégica para el Gobierno, tanto por razones medioambientales como económicas. Reducir la dependencia exterior, abaratar costes energéticos y reforzar la seguridad del suministro forman parte de una hoja de ruta que busca preparar a Canarias para un escenario energético más sostenible y competitivo en los próximos años.
Las baterías, la pieza clave del nuevo sistema energético
La expansión de las energías renovables obliga a resolver uno de sus principales desafíos: el almacenamiento. Por ello, Canarias trabaja en decenas de proyectos de baterías que permitirán guardar la energía producida por el sol o el viento para utilizarla cuando sea necesaria. El Gobierno considera que estas infraestructuras serán determinantes para reducir la dependencia de los combustibles fósiles y garantizar la estabilidad de los sistemas eléctricos insulares.