La guerra en Ucrania entra también de lleno en el espacio aéreo comercial. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha advertido a las aerolíneas civiles de que sobrevolar territorio ruso se ha convertido en una operación cada vez más peligrosa como consecuencia del incremento de los ataques ucranianos con drones.
Zelenski sostiene que la presión de estas operaciones está provocando cierres temporales de aeropuertos, alteraciones de rutas y restricciones que, en la práctica, pueden terminar convirtiendo partes del espacio aéreo ruso en zonas difícilmente utilizables por la aviación comercial.
La advertencia adquiere especial relevancia porque, pese a que muchas compañías occidentales dejaron de atravesar Rusia después del inicio de la invasión de Ucrania, aerolíneas de otros países siguen utilizando corredores aéreos rusos en sus conexiones internacionales.
Los ataques ucranianos con drones han aumentado en profundidad y frecuencia durante los últimos meses, alcanzando infraestructuras situadas a cientos de kilómetros del frente y obligando en diferentes ocasiones a suspender temporalmente las operaciones en aeropuertos rusos.
Moscú asegura, por su parte, que mantiene las condiciones necesarias para garantizar la seguridad de la aviación civil y acusa a Kiev de intentar extender las consecuencias de la guerra más allá del frente.
El aviso de Zelenski supone un nuevo salto en la dimensión del conflicto: la guerra ya no afecta únicamente a las operaciones militares, sino que amenaza con condicionar también algunas de las principales rutas aéreas que todavía atraviesan territorio ruso.
