En su discurso de Navidad, coincidiendo con la cuarta Navidad desde el inicio de la invasión rusa, el presidente ucraniano Volodímir Zelensky lanzó un mensaje contundente: reconoció el sufrimiento por los ataques recientes de Rusia y afirmó que los ucranianos comparten “un solo sueño y un solo deseo… que él perezca”, en alusión implícita al presidente ruso Vladimir Putin, como símbolo del rechazo a la agresión. Al mismo tiempo, subrayó que lo que realmente desean es paz para Ucrania, apoyo a las familias afectadas y unidad nacional frente al conflicto. 
Respuesta de Rusia:
El Kremlin calificó el mensaje de Zelensky como “inculto y fuera de lugar” y criticó la referencia implícita al deseo de muerte como una muestra de inadecuación en el enfoque hacia la paz y la diplomacia. Moscú defendió su postura y rechazó las acusaciones, sosteniendo que continuará sus operaciones militares pese a las peticiones internacionales de alto el fuego navideño.