El servicio telefónico de Atención a Mujeres Víctimas de Violencia de Género 112, dependiente del Instituto Canario de Igualdad (ICI), registró un total de 4.615 llamadas durante el primer trimestre del año, lo que supone un incremento del 16% respecto al mismo periodo de 2025.
Por grupos de edad, el mayor aumento se produjo entre menores, que pasaron de 61 alertas el año pasado a 80 en este ejercicio. En el caso de las mujeres de mayor edad, se contabilizaron 39 alertas entre los 76 y 97 años, una cifra similar a la del año anterior.
Del total de llamadas recibidas en el último mes, 2.695, el 58,4% correspondieron a situaciones de emergencia, en las que existía un peligro inminente para la víctima y fue necesaria la intervención de recursos de seguridad, sanitarios o de emergencia. Además, 130 mujeres atendidas manifestaron tener alguna discapacidad.
Los Dispositivos de Emergencia para Mujeres Agredidas (DEMA) se activaron en 526 ocasiones, mientras que 102 mujeres, junto a 51 hijas e hijos, tuvieron que ser acogidas de forma urgente para garantizar su protección. En paralelo, se movilizaron 2.609 recursos policiales y 221 sanitarios.
En cuanto al perfil de los agresores, la mayoría fueron parejas (1.882 casos) o exparejas (1.177), aunque también se registraron agresiones por parte de hijos, hermanos, amigos o incluso desconocidos.
Respecto al tipo de violencia, el 40% de las llamadas correspondieron a agresiones físicas y el 41% a violencia no física. Además, un 4% de los casos estuvieron relacionados con agresiones sexuales, lo que motivó la activación de los centros de crisis 24 horas en 75 ocasiones.
La mayor parte de las alertas fueron realizadas por las propias víctimas, que representaron el 43% del total, seguidas de alertantes accidentales (22%), instituciones (18%) y familiares (5%), lo que refleja una creciente implicación social en la detección de estas situaciones.