Canarias encara el puente de mayo con una ocupación media cercana al 80% en hoteles y restaurantes, consolidando el buen pulso del sector turístico en el arranque del segundo trimestre. El dato, que en algunas zonas supera ampliamente ese porcentaje, refleja la fortaleza de la demanda tanto nacional como internacional en fechas clave.
El comportamiento del mercado confirma la tendencia positiva de la economía canaria, en línea con el crecimiento del PIB cercano al 2% apuntado por organizaciones empresariales, aunque con matices: el sector advierte de una creciente incertidumbre marcada por la subida de tipos de interés y, especialmente, por la reducción de plazas aéreas en determinadas rutas.
Los empresarios turísticos destacan que este nivel de ocupación permite sostener la actividad y el empleo en plena primavera, tradicionalmente antesala de la temporada alta de verano. Sin embargo, insisten en la necesidad de garantizar la conectividad aérea para mantener la competitividad del destino.
En restauración, el puente también deja cifras sólidas, con reservas elevadas en las principales zonas turísticas y capitales, impulsadas por el consumo interno y la llegada de visitantes.
Canarias sigue llenando, pero mira al cielo: sin más asientos, el crecimiento tiene techo.