Cambio radical en tiempo récord. A las 21:15 horas (hora canaria), de este martes, el Gobierno de España dio un vuelco a su posición sobre el crucero afectado por el brote de hantavirus y abrió la puerta a su desembarco en Canarias, apenas 90 minutos después de mantener el rechazo a su atraque.
Hasta ese momento, la postura oficial —alineada con el Ejecutivo canario— era clara: no permitir la llegada del buque al Archipiélago y atender a los afectados en el punto en el que se encontraba. Sin embargo, la petición formal de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la evaluación de los equipos técnicos han precipitado un cambio de criterio.
El nuevo escenario contempla la evacuación de los casos más graves en Cabo Verde, mientras el resto de pasajeros continuará rumbo a Canarias, donde se espera su llegada en un plazo de tres a cuatro días.