El crucero afectado por el brote de hantavirus llegará finalmente este sábado a las 12.00 horas al puerto secundario de Granadilla de Abona, en Tenerife, dentro de un dispositivo sanitario y de seguridad coordinado entre el Gobierno de España, el Gobierno de Canarias y las autoridades portuarias.
Según las directrices trasladadas en las últimas horas, se evitará “en todo momento” el contacto entre los pasajeros y la tripulación con la población local, en una operación que estará completamente controlada desde el punto de vista sanitario. El atraque se realizará en una zona aislada del puerto, lejos del tráfico habitual de viajeros y mercancías.
La llegada del barco supone un giro radical respecto al planteamiento inicial del operativo, después de días de negociaciones entre Madrid, Canarias y organismos internacionales como la OMS. El objetivo prioritario es garantizar la atención médica de los afectados y, al mismo tiempo, impedir cualquier riesgo de propagación.
Fuentes vinculadas al dispositivo explican que el protocolo incluirá controles médicos, traslados específicos y áreas restringidas de acceso. El operativo sanitario contará además con apoyo de efectivos especializados y recursos de emergencias desplegados en Tenerife.