El Cabildo de Tenerife ha activado de forma preventiva el Plan de Emergencias Insular de Tenerife (PEIN) en situación de prealerta por riesgo sanitario ante la llegada prevista del crucero MV Hondius, donde se detectó el brote de hantavirus. La medida entrará en vigor a partir de las 18:00 horas de este sábado, 9 de mayo.
Según la información comunicada por el Ministerio de Sanidad, el buque, procedente de Cabo Verde y con destino Canarias, registra ocho casos relacionados con esta enfermedad zoonósica, que puede transmitirse por contacto con fluidos de roedores infectados o con superficies contaminadas.
Las autoridades han informado de que, siguiendo las directrices de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Reglamento Sanitario Internacional, el crucero permanecerá fondeado frente a la costa de Granadilla de Abona. Desde allí se organizará el traslado controlado de los pasajeros hacia la zona aeroportuaria para facilitar su regreso a sus respectivos países de origen.
La presidenta del Cabildo explicó que la decisión de activar el PEIN tiene como principal objetivo preservar la seguridad de la ciudadanía tinerfeña. “Tomando todas las medidas necesarias pensando en Tenerife y, sobre todo, en la gente que vive aquí”, señaló.
Asimismo, insistió en que “todas las decisiones que se están adoptando tienen como prioridad garantizar la seguridad sanitaria de nuestros ciudadanos, anticipándonos a cualquier posible riesgo y actuando con responsabilidad y coordinación”.
Dentro del dispositivo preventivo, el Cabildo ha puesto en marcha un seguimiento permanente de la localización y evolución del buque, además de reforzar la coordinación entre administraciones y autoridades sanitarias estatales para gestionar el operativo.
También se realizará un control específico de los desplazamientos de las personas vinculadas a la operación de evacuación hacia el aeropuerto, con el objetivo de mantener la trazabilidad y garantizar el control sanitario durante todo el proceso.
Como medida complementaria, la institución insular ha recomendado al Ayuntamiento de Granadilla de Abona activar su Plan de Emergencia Municipal (PEMU) para reforzar la capacidad de respuesta local.
El Cabildo mantiene en situación de prealerta todos los recursos insulares que pudieran ser necesarios si la situación evolucionara. No obstante, desde la corporación recalcan que el escenario está bajo control y que las autoridades sanitarias ya han delimitado el brote y establecido protocolos específicos de actuación.
Además, se insiste en que “no existe riesgo para la población general”, aunque se mantendrá una vigilancia continua sobre la evolución de la situación sanitaria vinculada al crucero.