‘Pablo Rodríguez y la peligrosa política contra Tenerife‘, por José Fernando Cabrera

La reciente reclamación del consejero de Obras Públicas, Vivienda y Movilidad del Gobierno de Canarias, Pablo Rodríguez, cuestionando las inversiones previstas por Aena para el aeropuerto Tenerife Sur vuelve a abrir un debate que en Canarias ya empieza a cansar: el de enfrentar unas islas contra otras en lugar de defender proyectos estratégicos para el conjunto del Archipiélago.

Los presupuestos de Aena, incluidos en el DORA III (2027-2031), no se elaboran por simpatías territoriales ni por criterios políticos improvisados. Se confeccionan, como ocurre con cualquier administración pública, en función de proyectos redactados, aprobados y técnicamente planificados. Exactamente igual que sucede con los presupuestos del Gobierno de Canarias, los cabildos o los ayuntamientos.

La inversión prevista para el aeropuerto Reina Sofía responde a una realidad técnica concreta: la ejecución de un proyecto complejo que, debido a sus dificultades constructivas, deberá desarrollarse en dos fases de inversión, entre el DORA III y el futuro DORA IV (2031-2035).

Por tanto, hablar únicamente de cifras aisladas sin explicar el contexto técnico puede llevar a una lectura política interesada que poco ayuda a la ciudadanía.

Sorprende además que desde la propia Consejería de Obras Públicas se cuestione ahora la planificación inversora mientras se mantienen bloqueados o ralentizados proyectos esenciales para Tenerife, como los tramos San Isidro-Chafiras o Las Américas-Fañabé, obras fundamentales para aliviar uno de los mayores problemas de movilidad de Canarias y que incluso cuentan con previsión económica dentro del Convenio de Carreteras.

Resulta difícil entender esta contradicción. Porque mientras se reclama más equilibrio en inversiones aeroportuarias, se sigue frenando la ejecución de infraestructuras viarias imprescindibles para Tenerife.

Y aquí surge la gran pregunta política: cuando Pablo Rodríguez lanza este tipo de reclamaciones públicas, ¿habla realmente en nombre del Gobierno de Canarias o responde más bien a una posición personal o partidista?

Canarias necesita dirigentes que piensen en la competitividad global del Archipiélago, no en alimentar debates territoriales que terminan debilitándonos a todos.

José Fernando Cabrera, empresario turístico