Estados Unidos anunció este viernes un acuerdo entre Israel y Líbano para ampliar durante 45 días más la tregua vigente en la frontera sur libanesa, una de las zonas más inestables de Oriente Próximo desde el estallido del conflicto regional ligado a Hezbolá e Irán.
La prórroga llega tras varios días de contactos diplomáticos impulsados por Washington para evitar una nueva escalada militar entre el Ejército israelí y la milicia chií libanesa. La frontera había vivido semanas de máxima tensión con intercambio de fuego, ataques selectivos y amenazas cruzadas que hacían temer una reactivación total del conflicto.
El acuerdo busca ganar tiempo político y militar mientras continúan las negociaciones indirectas entre las partes. Israel mantiene como principal objetivo reducir la capacidad operativa de Hezbolá cerca de su frontera norte, mientras que Líbano exige el cese de incursiones y bombardeos sobre su territorio.
La situación sigue marcada además por la presión de Irán, principal aliado de Hezbolá, en un momento en el que Teherán mantiene un duro pulso diplomático con Estados Unidos. De hecho, autoridades iraníes insistieron este viernes en que “no confían” en Washington y condicionaron cualquier avance a que EEUU actúe “con seriedad”.
Aunque la tregua no supone el final del conflicto, sí evita por ahora una nueva explosión bélica en la zona y da margen a la diplomacia internacional para intentar contener otro frente abierto en Oriente Próximo.