La peligrosa “droga del sexo” entra en el radar policial: 300.000 dosis de flakka y 31 detenidos

La denominada “flakka”, una droga sintética vinculada a prácticas sexuales extremas y a episodios de agresividad descontrolada, vuelve a situarse en el centro de la preocupación policial y sanitaria tras un gran operativo con 31 detenidos y la incautación de unas 300.000 dosis. La sustancia, considerada una de las drogas emergentes más peligrosas de los últimos años, se asocia al llamado “chemsex”, encuentros sexuales prolongados bajo el efecto de estupefacientes.

La flakka, derivada de catinonas sintéticas, provoca una fuerte estimulación, pérdida de control, paranoia, alucinaciones y comportamientos violentos. Expertos alertan además de su elevada capacidad adictiva y del riesgo cardiovascular y neurológico que puede desencadenar incluso en pequeñas cantidades.

Las fuerzas de seguridad llevan meses siguiendo el aumento del tráfico de este tipo de drogas de diseño, especialmente en grandes ciudades y zonas turísticas, donde se detecta un incremento del consumo ligado a fiestas privadas y entornos nocturnos. El operativo, considerado de gran magnitud, ha permitido intervenir miles de dosis listas para su distribución y desmantelar parte de la red dedicada a su venta.

Las autoridades sanitarias advierten de que el consumo de estas sustancias no solo multiplica los riesgos físicos y mentales, sino también las conductas de riesgo sexual y la transmisión de enfermedades infecciosas. El fenómeno preocupa especialmente por su expansión entre jóvenes y usuarios habituales de drogas sintéticas.