Emiratos Árabes Unidos denunció este domingo un ataque con dron en las inmediaciones de la central nuclear de Barakah, una de las infraestructuras energéticas más sensibles y estratégicas de Oriente Medio. El incidente, ocurrido en la región de Al Dhafra, al oeste de Abu Dabi, provocó un incendio en una zona exterior de la instalación, aunque las autoridades aseguraron que no se registraron heridos ni alteraciones en los niveles de seguridad radiológica.
La Autoridad Federal de Regulación Nuclear confirmó que los sistemas de protección y contención funcionaron correctamente y que los reactores continúan operativos. Sin embargo, el episodio ha disparado la preocupación internacional debido a la creciente tensión militar en la región y al temor a que el conflicto entre Irán, Israel y Estados Unidos termine afectando infraestructuras críticas vinculadas a la energía y la seguridad estratégica.
El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) reconoció además que uno de los reactores llegó a operar temporalmente mediante generadores diésel de emergencia tras el incidente, aunque la situación quedó estabilizada poco después.
La central de Barakah, inaugurada progresivamente desde 2020 con tecnología surcoreana, genera cerca del 25% de la electricidad del país y es considerada un símbolo del desarrollo energético emiratí. Aunque Emiratos no ha señalado oficialmente a ningún responsable, el ataque llega en medio de una escalada regional marcada por amenazas cruzadas, ataques con drones y un clima de máxima alerta militar en el Golfo Pérsico.