Rusia golpeó Kiev con 600 drones y 90 misiles en uno de los mayores bombardeos de la guerra

Rusia golpeó durante la madrugada de este domingo a Kiev y su área metropolitana con una ofensiva masiva de 600 drones y 90 misiles, uno de los ataques más intensos registrados desde el inicio de la invasión de Ucrania. Las autoridades ucranianas informaron de víctimas mortales, decenas de heridos y daños en edificios residenciales, infraestructuras públicas y espacios culturales de la capital.

La operación incluyó el uso del misil hipersónico Oréshnik, un arma de nueva generación que Moscú ya ha empleado en anteriores ocasiones y cuya velocidad dificulta su interceptación por los sistemas antiaéreos convencionales. Durante horas, las sirenas antiaéreas sonaron de forma ininterrumpida mientras miles de ciudadanos buscaban refugio en estaciones de metro y refugios subterráneos.

El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, denunció el ataque como una nueva agresión contra la población civil y reclamó más apoyo militar de los aliados occidentales. La Unión Europea y varios gobiernos occidentales condenaron la ofensiva y advirtieron de que estudiarán nuevas medidas contra Rusia.

La magnitud del ataque confirma una nueva escalada del conflicto y sitúa este bombardeo entre los mayores sufridos por Kiev desde el comienzo de la guerra.