La visita del Papa León XIV a Canarias, prevista para el próximo 12 de junio, convertirá al archipiélago en uno de los principales focos de atención internacional durante dos jornadas marcadas por un fuerte componente simbólico vinculado al fenómeno migratorio. Así, el acto más multitudinario tendrá lugar el viernes 12 de junio en la dársena del Puerto de Santa Cruz de Tenerife. Allí, el Papa presidirá una gran eucaristía en un escenario especialmente concebido para recordar el drama migratorio. Tres cayucos reales que llegaron a las costas canarias permanecerán fondeados junto al altar principal durante la celebración.
Según explicó el coordinador del Comité local de Tenerife, Antonio Pérez, la intención es crear una “presencia significativa y silenciosa de esta cruda realidad”, utilizando además el océano Atlántico como elemento simbólico de la ceremonia.
Horas antes de esa misa, León XIV visitará el centro de acogida de Las Raíces, en Tenerife, donde mantendrá un encuentro con migrantes residentes en las instalaciones. Allí está previsto que escuche varios testimonios personales y conozca de primera mano las experiencias de quienes han llegado a Canarias tras atravesar la ruta atlántica.
La agenda tinerfeña también contempla un acto en la Plaza del Cristo de La Laguna, donde un coro dirigido por el productor lagunero Pablo Cebrián interpretará el himno oficial del viaje. Al evento asistirán, entre otras personalidades eclesiásticas, los cardenales venezolanos Baltazar Porras y Diego Padrón.
La primera jornada de la visita se desarrollará en Gran Canaria el jueves 11 de junio. El Puerto de Arguineguín será uno de los escenarios principales de la agenda papal, en un acto concebido para resignificar uno de los lugares más representativos de la crisis migratoria vivida en Canarias en los últimos años.
“Se conoció internacionalmente como el muelle de la vergüenza en el año 2020 por las dramáticas condiciones de la gestión migratoria. Nuestro objetivo absoluto es que ese puerto deje atrás ese doloroso estigma y pase a recordarse formalmente como el puerto de la esperanza”, afirmó la coordinadora del Comité local de Canarias, Enélida Hernández.
Durante este encuentro, alrededor de 1.800 familiares de migrantes y sus hijos acompañarán al Santo Padre. El programa incluye la escucha de cuatro testimonios, una ofrenda floral en memoria de las personas fallecidas en el mar y la bendición de un altar marinero dedicado a la Virgen del Carmen, junto a una cruz elaborada con maderas procedentes de una patera.
Mientras avanzan los preparativos, los organizadores prevén una asistencia masiva que podría superar el medio millón de personas en los diferentes actos programados en España. Paralelamente, una delegación avanzada del Vaticano ya trabaja sobre el terreno supervisando infraestructuras y dispositivos de seguridad tanto en la Península como en Canarias.
Las comisiones organizadoras también estudian ampliar los recorridos previstos para el Papamóvil con el objetivo de facilitar el contacto del Pontífice con el mayor número posible de ciudadanos antes de su regreso a Roma, poniendo así el broche final a un viaje que promete convertirse en uno de los acontecimientos religiosos más relevantes celebrados en Canarias en las últimas décadas.