La crisis socialista se agrava: Page exige a Sánchez una cuestión de confianza y alerta del desgaste irreversible del PSOE

La crisis interna que atraviesa el PSOE ha dado un nuevo salto este miércoles después de que el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, reclamara públicamente a Pedro Sánchez que se someta de forma urgente a una cuestión de confianza o convoque elecciones anticipadas. El dirigente castellanomanchego considera que el Gobierno ha perdido capacidad política para sostener la legislatura y advierte de que prolongar la situación solo agravará el desgaste electoral de los socialistas.

Las declaraciones llegan en plena tormenta por el denominado caso Leire, cuyo sumario ha desatado una auténtica conmoción política. La investigación judicial analiza una presunta trama que habría intentado influir o interferir en procedimientos relacionados con causas que afectaban al entorno del PSOE y del Gobierno. La UCO sostiene que el objetivo último de la operación era proteger intereses vinculados al Ejecutivo, extremo que el partido rechaza de forma tajante.

Mientras Ferraz insiste en desvincular al PSOE de cualquier actuación irregular y atribuye los hechos a comportamientos individuales, las críticas internas aumentan. Page ha llegado incluso a cuestionar que el partido no haya actuado judicialmente con mayor contundencia y sostiene que España vive una situación de bloqueo político que exige una respuesta clara.

La presión de la oposición, las investigaciones judiciales y las discrepancias dentro del propio socialismo han abierto uno de los momentos más delicados para Sánchez desde que llegó a La Moncloa.

Page rompe el silencio de los barones y reabre la batalla interna

Las palabras de García-Page recuerdan a otros episodios de tensión vividos por el PSOE durante la última década. El presidente castellanomanchego se ha consolidado como la voz más crítica con la dirección federal y vuelve a marcar distancias con Sánchez en un momento especialmente sensible para el partido. Su petición de una cuestión de confianza supone el mayor desafío interno planteado hasta ahora por un dirigente socialista con poder territorial.