El consejero de Educación, Formación Profesional, Actividad Física y Deportes del Gobierno de Canarias, Poli Suárez, defendió este martes en el Parlamento autonómico el papel de la escuela pública como espacio de convivencia y formación en valores. Tras recordar las visitas realizadas a centros educativos de todas las islas durante los últimos años, aseguró haber comprobado el trabajo diario que desarrollan docentes y equipos directivos para fomentar el respeto y la integración entre el alumnado.
“Los centros educativos son lugares de diálogo, de encuentro y de empatía”, señaló Suárez, quien destacó que en ellos se construyen entornos basados en la tolerancia, la diversidad y la inclusión.
El consejero lanzó además un mensaje contundente en defensa de estos principios al advertir de que la comunidad educativa no debe convertirse en un espacio para la confrontación o los discursos excluyentes. “No vamos a permitir que el odio entre en los centros educativos de Canarias”, afirmó. Asimismo, insistió en que los colegios e institutos “deben seguir siendo espacios de convivencia, respeto y libertad” y alertó de que “no podemos dejar que en esos lugares de entendimiento y empatía entren el odio, la crispación, la xenofobia, la homofobia o el miedo”.
Suárez recordó igualmente que las instrucciones actualmente vigentes no representan una novedad en el sistema educativo canario. Según indicó, fueron aplicadas durante todo el curso 2025-2026 sin generar incidencias ni conflictos dentro de la comunidad educativa y mantienen una filosofía similar a la de las normas existentes durante la legislatura anterior.
En la recta final de su intervención, el titular de Educación puso en valor el trabajo que realizan diariamente los docentes para garantizar entornos seguros dentro de las aulas. “Cada día miles de docentes se afanan y desviven por mantener y proteger esos espacios seguros para nuestros niños y jóvenes”, manifestó.
Finalmente, reivindicó la escuela pública como un proyecto construido colectivamente a lo largo de décadas y fruto del esfuerzo compartido de profesionales de la educación, familias y administraciones. “Construir esta escuela pública ha costado muchísimo esfuerzo a varias generaciones”, recordó, reafirmando su compromiso con un modelo educativo sustentado en la convivencia, la igualdad de oportunidades y el respeto a la diversidad.