La investigación sobre el rescate de Plus Ultra vuelve a situar al expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en el centro del foco judicial. El magistrado de la Audiencia Nacional que instruye la causa ha solicitado formalmente a las autoridades de Estados Unidos autorización para utilizar como prueba judicial el contenido del teléfono móvil de Rodolfo Reyes, exaccionista de la aerolínea.
El dispositivo fue intervenido por organismos estadounidenses y contiene mensajes que ya han llamado la atención de los investigadores. Entre ellos figura una conversación en la que Reyes afirmaba que “nuestro pana Zapatero” estaba detrás de determinadas gestiones relacionadas con la compañía aérea, una frase que se ha convertido en una de las referencias más controvertidas del sumario.
La petición del juez busca blindar jurídicamente esas comunicaciones para que puedan incorporarse plenamente al procedimiento y, en su caso, ser utilizadas durante un eventual juicio. La decisión final depende ahora de las autoridades norteamericanas, que deben autorizar el uso procesal de la información obtenida en su territorio.
Mientras tanto, el caso Plus Ultra suma un nuevo capítulo y mantiene la presión sobre Zapatero, cuyo nombre vuelve a aparecer ligado a una de las investigaciones más sensibles sobre ayudas públicas concedidas durante la pandemia.