El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha asegurado este miércoles en el pleno del Congreso que mantiene su intención de agotar la legislatura, pese a la presión política creciente del Partido Popular y a la falta de apoyo explícito de Junts. La sesión de control ha estado marcada por el enfrentamiento político, las referencias al denominado ‘caso Leire’ y el cruce de acusaciones entre los principales grupos parlamentarios.
El debate ha arrancado con un fuerte choque entre Sánchez y el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, quien ha vuelto a pedir la dimisión del presidente al vincularlo con una presunta trama investigada por la Audiencia Nacional. Feijóo ha acusado al jefe del Ejecutivo de estar relacionado con una supuesta “gestapillo” y de incurrir en “delincuencia de Estado”.
El líder popular ha exigido responsabilidades políticas al presidente con un duro interrogatorio. “¿Hasta cuándo va a estirar esta basura antes de darle la palabra a los ciudadanos?”, le ha preguntado, planteando además que debería dimitir “por corrupción” si estaba al tanto de los hechos o “por incompetente” si los desconocía.
En su réplica, Sánchez ha rechazado las acusaciones y ha contraatacado recordando casos de corrupción que han afectado al PP. El presidente ha afirmado que el problema no es la falta de voz ciudadana, sino que Feijóo carece de liderazgo propio y actúa como “la voz de sus amos”, al tiempo que ha reiterado que la legislatura se prolongará cuatro años conforme a lo previsto constitucionalmente.
El intercambio también ha incluido referencias cruzadas a la corrupción en ambos partidos. Feijóo ha aludido a anotaciones atribuidas a la exmilitante socialista Leire Díez, mientras que Sánchez ha respondido mencionando al extesorero del PP Luis Bárcenas y las anotaciones “M.Rajoy”.
La tensión parlamentaria se ha visto acompañada por un contexto político fragmentado. Junts ha vuelto a marcar distancia con el Gobierno durante la intervención de su portavoz, Miriam Nogueras, quien ha evidenciado su falta de sintonía con el Ejecutivo. En un intercambio con el presidente, ha ironizado: “¿Cómo ve Cataluña?”, a lo que Sánchez ha respondido “La veo bien”, recibiendo como réplica “Le hacen falta gafas”.
Nogueras ha criticado la gestión del Gobierno respecto a Cataluña y ha reprochado la ausencia de avances en compromisos adquiridos. Incluso ha comparado el impacto del reciente discurso del papa León XIV en el Congreso con el uso de las lenguas cooficiales en la política española.
Sánchez ha defendido la posición del Ejecutivo asegurando que el uso del catalán en la Cámara es fruto de decisiones del PSOE y ha señalado al PP como responsable del bloqueo para su uso en instituciones europeas.
En el bloque de apoyos al Gobierno, EH Bildu ha reiterado que no facilitará un cambio hacia un “bloque reaccionario”, aunque ha advertido al Ejecutivo de que “limitarse a resistir será un fracaso asegurado”. Desde ERC, su portavoz Gabriel Rufián ha insistido en que el límite al apoyo gubernamental es cualquier indicio de financiación ilegal, alertando: “Estamos frente a la cutrez de las cloacas del PSOE, veremos cómo acaba”.
En paralelo, el ministro de Presidencia, Félix Bolaños, ha intervenido en varias ocasiones con referencias al discurso del papa para reprochar al PP su tono político. “Aplauda menos y cumpla más los mandatos del santo padre”, ha llegado a decir en el hemiciclo, en un intercambio también con la bancada popular.
El ministro de Economía, Carlos Cuerpo, ha expresado su “indignación, incomprensión y rabia” ante los hechos que se investigan, aunque ha defendido la necesidad de respetar la presunción de inocencia y evitar juicios paralelos.