La histórica visita de León XIV a Canarias dejó una última anécdota antes de concluir. El avión que debía trasladar al Pontífice desde Tenerife sufrió una incidencia técnica durante la maniobra conocida en el ámbito aeronáutico como pushback, obligando a paralizar la salida y a activar los protocolos de seguridad.
El problema fue detectado cuando la aeronave iniciaba el procedimiento para abandonar su posición de estacionamiento y dirigirse hacia la pista. Ante la incidencia, el Papa tuvo que desembarcar mientras los técnicos evaluaban la situación y revisaban el aparato.
Aunque en ningún momento existió riesgo para los pasajeros, la avería impidió continuar el vuelo previsto. Finalmente, León XIV emprendió viaje hacia Roma a bordo de un Falcon del Grupo 45 del Ejército del Aire y del Espacio, poniendo fin a una visita histórica que situó a Canarias en el centro de la atención internacional.
¿Qué es el pushback?
El pushback es una maniobra aeroportuaria imprescindible que permite sacar un avión de la zona de embarque antes de iniciar el rodaje hacia la pista. Para ello, un vehículo remolcador especializado empuja la aeronave hacia atrás, ya que los grandes aviones no suelen realizar esta operación por sus propios medios.
Durante el procedimiento intervienen pilotos, personal de tierra y distintos sistemas de seguridad. Si se detecta cualquier anomalía mecánica, hidráulica, electrónica o de comunicaciones, la operación se detiene de forma inmediata hasta garantizar que el vuelo puede desarrollarse con total seguridad.
En el caso del avión de León XIV, fue precisamente durante esta fase previa al despegue cuando apareció la incidencia que obligó a modificar los planes de regreso del Santo Padre y a recurrir a una aeronave alternativa para completar el viaje a Roma.