El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha defendido la continuidad de la campaña militar de Israel pese al acuerdo alcanzado entre Estados Unidos e Irán para poner fin al conflicto. Según ha señalado, el país seguirá “afrontando las amenazas en la región” y su Ejército mantendrá “libertad de acción” en Líbano.
En paralelo, el presidente estadounidense, Donald Trump, ha afirmado que el estrecho de Ormuz ya se encuentra parcialmente operativo y que los buques han comenzado a desplazarse por la zona. El mandatario confía en que el paso marítimo quede completamente abierto este viernes, una vez concluyan los trabajos de desminado.
Trump aseguró además que el texto del acuerdo de paz con Teherán ya ha sido firmado por él mismo, el vicepresidente JD Vance y el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Qalibaf. Según indicó, los detalles del pacto se darán a conocer en un plazo de 48 horas.
El entendimiento entre Washington y Teherán contempla el fin del conflicto y la reapertura de rutas estratégicas como Ormuz, aunque las implicaciones políticas y militares del acuerdo siguen generando tensiones en la región.
En este contexto, el ministro israelí de Defensa, Israel Katz, ha rechazado retirar las tropas desplegadas en el sur de Líbano pese al alto el fuego incluido en el acuerdo entre Irán y Estados Unidos. Katz ha asegurado que las fuerzas israelíes permanecerán en la zona, manteniendo bajo control varias localidades y continuando con la demolición de aldeas.