El elevado índice de absentismo laboral en Canarias y su repercusión sobre la economía regional centraron este jueves el debate en las quintas jornadas del Foro para la colaboración público-privada, donde representantes empresariales y del Gobierno autonómico coincidieron en la necesidad de analizar las causas del fenómeno y adoptar medidas para reducirlo.
Según datos expuestos por la Confederación Canaria de Empresarios (CCE), las bajas médicas generan un coste anual cercano a los 3.000 millones de euros en las islas y provocan que cada día entre 62.500 y 70.000 trabajadores estén ausentes de sus puestos de trabajo.
El vicepresidente del Gobierno de Canarias y consejero de Economía, Manuel Domínguez, sostuvo que algunas incapacidades temporales presentan una duración excesiva y defendió la conveniencia de revisar el actual modelo de gestión. En este sentido, consideró que existen casos en los que las bajas se prolongan más de lo necesario y afirmó que algunas de ellas «no está[n] del todo justificada[s]».
Por ello, reclamó una reforma en el ámbito estatal que permita a las comunidades autónomas disponer de más capacidad para adoptar medidas encaminadas a mejorar la situación. «Permita a las comunidades autónomas llevar a cabo decisiones que mejoren esta situación sin señalar a nadie con el dedo», manifestó.
Domínguez insistió en que el debate sobre el absentismo debe abordarse desde la colaboración entre administraciones, trabajadores y empresas, alejándose de cualquier confrontación. Además, planteó la necesidad de impulsar inversiones en innovación, desarrollo tecnológico e inteligencia artificial como herramientas para mejorar la productividad y las condiciones laborales.
Por su parte, el presidente de la CCE, Pedro Ortega, advirtió de que Canarias registra una de las tasas de absentismo más elevadas del país, situada en el 9,1 %, y alertó de que esta situación coincide con otros desafíos estructurales, como el envejecimiento de la población activa y las dificultades para cubrir determinados puestos de trabajo.
El dirigente empresarial señaló que la salida progresiva de los trabajadores pertenecientes a la generación del ‘baby boom’ está dejando vacantes difíciles de reemplazar, mientras que muchas empresas encuentran obstáculos para incorporar jóvenes con la formación adecuada para los perfiles que demandan.
Ortega defendió la elaboración de un análisis detallado que permita identificar las causas concretas del incremento del absentismo y actuar sobre cada una de ellas. Asimismo, subrayó que la mayoría de las bajas médicas responden a situaciones justificadas, aunque consideró necesario estudiar algunos casos específicos.
«Partimos de la base de que las personas tienen derecho a ponerse de baja y de que la mayor parte de los trabajadores están de baja de forma justificada, pero entendemos que, a lo mejor, las bajas son demasiado largas porque el sistema sanitario no las tramita adecuadamente o que hay una serie de bajas que deberían analizarse bien por parte de inspección si son correctas o no», afirmó.
Tanto la patronal como el Ejecutivo autonómico coincidieron en que la elevada incidencia del absentismo representa un factor que afecta a la competitividad y al crecimiento económico de Canarias, por lo que reclamaron una estrategia conjunta para abordar el problema.