El Congreso dejó este jueves una imagen difícil de borrar para el PNV. Mientras Junts se desmarcó del Gobierno y permitió que prosperara la moción que insta a Pedro Sánchez a someterse a una cuestión de confianza, los nacionalistas vascos optaron por cerrar filas con el PSOE y volver a sostener a un Ejecutivo cada vez más cuestionado.
La votación supone un nuevo golpe para Sánchez y evidencia el deterioro de la mayoría que le llevó a La Moncloa. El respaldo del PNV llega en un contexto de fuerte desgaste político para el Gobierno, marcado por las investigaciones que afectan a su entorno y por una creciente presión parlamentaria.
Con Junts rompiendo la disciplina del bloque de investidura, el PNV quedó como uno de los principales escudos del presidente en el Congreso. Una fotografía política que la oposición utilizará para sostener que los nacionalistas vascos han preferido mantener con vida al Ejecutivo pese a la crisis que atraviesa.