El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado este martes un Plan de Integración y Ciudadanía dotado con 505 millones de euros para impulsar la integración social, laboral y educativa de la población inmigrante. El anuncio se ha producido el 30 de junio, fecha en la que también concluye el plazo para presentar la declaración del IRPF correspondiente a la campaña de la Renta.
El plan contempla la creación de una Agencia Estatal de Movilidad Humana, programas de formación y empleo, medidas para favorecer la inclusión social y actuaciones dirigidas a combatir el racismo y los discursos de odio. La estrategia se desarrollará hasta 2030 y se articula en 16 medidas y 10 objetivos.
Durante su intervención, Sánchez defendió que la inmigración es un factor esencial para el crecimiento económico y para hacer frente al reto demográfico, asegurando que España perdería una parte importante de su PIB en las próximas décadas sin la aportación de la población extranjera.
La coincidencia del anuncio con el último día de la campaña de la Renta ha generado reacciones políticas, al producirse en una jornada marcada por las obligaciones fiscales de millones de contribuyentes. Mientras el Ejecutivo sostiene que la inversión responde a una estrategia de integración y cohesión social, la oposición ha cuestionado tanto el momento elegido como la cuantía destinada a este programa.