Desde este 1 de julio, la Unión Europea pone fin a una de las grandes ventajas de las plataformas de comercio electrónico de fuera del mercado comunitario. Los pedidos de menos de 150 euros procedentes de países terceros, especialmente de China, dejan de estar exentos y pasan a pagar un arancel fijo de 3 euros por cada categoría de producto incluida en el envío.
En la práctica, un pedido formado únicamente por camisetas abonará 3 euros. Si el paquete incluye, por ejemplo, camisetas y un pantalón, el recargo ascenderá a 6 euros. Si además incorpora un accesorio o un producto de otra categoría, el coste aumentará hasta 9 euros, tal y como refleja la nueva normativa transitoria aprobada por Bruselas.
La medida afecta de lleno a gigantes del comercio online como Shein, Temu o AliExpress, cuyo modelo de negocio se apoyaba en la exención aduanera para envíos de bajo valor. Aunque el pago del arancel corresponde legalmente a las plataformas o importadores, todo apunta a que el sobrecoste acabará repercutiendo en el precio final que paga el consumidor.
Bruselas justifica este cambio por el crecimiento masivo de paquetes procedentes de Asia y por la necesidad de equilibrar la competencia con el comercio europeo, además de reforzar los controles sobre la seguridad de los productos importados. El nuevo sistema tendrá carácter provisional hasta 2028, cuando entrará en funcionamiento la reforma integral de las aduanas europeas.
Con este cambio desaparece, en la práctica, la ventaja fiscal que durante años disfrutaron millones de compras de bajo coste realizadas por internet desde fuera de la Unión Europea.