El buque ‘Lutuf’, con bandera de Camerún, transportaba armamento y equipos de comunicaciones hacia una instalación militar turca en Mogadisco.
La piratería somalí vuelve a ganar protagonismo en las aguas del Cuerno de África. Piratas armados secuestraron esta semana el carguero M/V Lutuf frente a las costas de Puntland, en Somalia, cuando transportaba un cargamento de armas turcas destinado a una instalación de entrenamiento militar en Mogadiscio.
Según un funcionario somalí citado por Associated Press, el buque, con bandera de Camerún y propiedad de Polar Movement Shipping, fue abordado el lunes a unas 3,5 millas náuticas de Marraya, en el distrito de Eyl. Los secuestradores trasladaron posteriormente la embarcación hacia la costa de Nugaal.
A bordo viajaban diez personas: seis ciudadanos indios, un ciudadano turco, un ciudadano georgiano y dos serbios que trabajaban como personal de seguridad. El barco llevaba armas destinadas a una instalación militar turca, además de equipos de comunicaciones y material vía satélite.
Vigilancia turca y un ataque aéreo
Tras el secuestro, dos embarcaciones de propiedad turca se aproximaron al carguero mientras helicópteros y drones turcos vigilaban la zona. Según la versión proporcionada por el funcionario somalí, una pequeña embarcación llegó posteriormente hasta el Lutuf para entregar khat, un estimulante habitual en Somalia.
Poco después de que esa embarcación regresara a tierra se produjo un ataque aéreo que dejó cuatro muertos y dos heridos. Sin embargo, no se ha podido confirmar de manera independiente quién realizó el ataque ni si las personas alcanzadas estaban relacionadas con el secuestro. Tampoco está claro cuál es actualmente la situación de los diez miembros de la tripulación ni del cargamento.
Las autoridades turcas no habían realizado inicialmente declaraciones públicas sobre el incidente.
La piratería vuelve a crecer en las aguas de Somalia
El secuestro del Lutuf no constituye un episodio aislado. En los últimos meses se ha producido un repunte de la actividad pirata en el golfo de Adén y el océano Índico occidental.
Associated Press informa de que los piratas somalíes han secuestrado seis embarcaciones comerciales desde abril, una escalada que vuelve a poner el foco internacional sobre la seguridad marítima en la zona.
De hecho, apenas unos días después del secuestro del Lutuf, piratas somalíes capturaron también el petrolero Sibu 1 frente a las costas de Yemen. El buque, con bandera de Eritrea, llevaba 20 tripulantes, entre ellos 16 ciudadanos indios, y fue trasladado hacia la costa de Puntland.
Otros medios especializados también han alertado del aumento de los ataques. The Maritime Executive señala que ya son varios los buques retenidos por piratas en la región y que el caso del Lutuf está rodeado todavía de incógnitas, especialmente por el supuesto cargamento militar y los ataques registrados en las proximidades del barco.
Un regreso que preocupa a la navegación internacional
La nueva oleada de secuestros supone un desafío para la navegación comercial en una de las principales rutas marítimas entre Asia, Oriente Medio y Europa.
La situación también se produce en un momento especialmente delicado para la seguridad marítima regional, después de años en los que la piratería somalí había disminuido de forma considerable gracias al despliegue de fuerzas navales internacionales y a las medidas de protección adoptadas por las compañías de transporte.
Ahora, la sucesión de ataques vuelve a encender las alarmas. El secuestro de un carguero que transportaba armamento y material militar turco, seguido de nuevos ataques contra buques comerciales, apunta a que los piratas han recuperado capacidad para operar a cientos de kilómetros de la costa y amenaza con convertir de nuevo las aguas del Cuerno de África en uno de los principales focos de inseguridad marítima mundial.