Begoña Gómez ha solicitado su absolución en el procedimiento judicial en el que deberá enfrentarse a un jurado por presuntos delitos de tráfico de influencias y malversación. La defensa de la esposa del presidente del Gobierno sostiene que nunca utilizó su relación matrimonial con Pedro Sánchez para obtener ventajas en el ámbito universitario ni para impulsar la creación de su cátedra.
En su escrito, Gómez rechaza también cualquier intento de enriquecimiento a través del software desarrollado en el entorno de la Cátedra Extraordinaria de Transformación Social Competitiva de la Universidad Complutense de Madrid. Su defensa mantiene que no existió apropiación alguna y que la plataforma tenía una finalidad académica y gratuita.
Los abogados de Gómez niegan igualmente que ejerciera presiones sobre responsables de la universidad o empresas colaboradoras y subrayan que su actividad al frente de la cátedra no le generó beneficios económicos directos.
El procedimiento entra ahora en una fase decisiva, con la preparación del juicio ante un jurado popular. La defensa pretende desmontar las acusaciones mediante documentación, testimonios y pruebas periciales, mientras las acusaciones mantienen que existen indicios suficientes para sentarla en el banquillo.
