Ceuta afronta las horas previas al 23 de septiembre con un amplio dispositivo de seguridad a ambos lados de la frontera. Las convocatorias difundidas en redes sociales llamando a intentar una entrada multitudinaria desde Marruecos este miércoles, coincidiendo con las elecciones legislativas marroquíes, han llevado a España y a Rabat a reforzar de forma preventiva el entorno del Tarajal. Por ahora, no existe confirmación de que la convocatoria vaya a materializarse.
El Ministerio del Interior mantiene una evaluación continua de la amenaza y ha desplazado nuevos efectivos de la Guardia Civil y la Policía Nacional. El dispositivo español contempla alrededor de 150 guardias civiles adicionales, tres pelotones de los Grupos de Reserva y Seguridad (GRS), además de un incremento de la vigilancia mediante helicópteros y drones. La Policía Nacional también ha previsto el despliegue de unidades de intervención.
Marruecos ha reforzado igualmente su presencia en la zona fronteriza. Según las informaciones publicadas este martes, alrededor de 3.000 efectivos permanecen desplegados en el entorno de Fnideq-Castillejos, junto a barreras y medios policiales destinados a impedir movimientos multitudinarios hacia la frontera española.
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha reconocido la preocupación del Gobierno ante las convocatorias y ha explicado que las fuerzas de seguridad trabajan con información de inteligencia y rastreo de redes para determinar su alcance real. El Ejecutivo insiste en que el dispositivo tiene carácter preventivo.
La tensión coincide además con nuevos movimientos para reforzar físicamente la frontera. Interior ha iniciado los trámites para prolongar el espigón del Tarajal, primero en 15 metros y posteriormente en otros 100, y sustituir la actual barrera flotante por un sistema permanente de boyas.
Todas las miradas estarán puestas este miércoles en el Tarajal. La alerta es real; que finalmente se produzca un intento masivo de entrada, a esta hora, no está confirmado.
