PSOE y PP convierten el Parlamento en un ring: Fierro y Domínguez pasan de las «traiciones» a Canarias al «cuñado de Navidad»

Nira Fierro y Manuel Domínguez

El Parlamento de Canarias vivió este martes uno de esos debates en los que el contenido político terminó compartiendo protagonismo con el cuerpo a cuerpo. La presidenta del Grupo Socialista, Nira Fierro (PSOE), y el vicepresidente del Gobierno autonómico, Manuel Domínguez (PP), protagonizaron un duro enfrentamiento marcado por las acusaciones cruzadas de «traición» a los intereses del Archipiélago y rematado con una expresión poco habitual en la Cámara: «cuñado de Navidad».

El choque comenzó alrededor de la financiación autonómica. Fierro puso el foco sobre los 1.300 millones de euros que, según defendió, puede recibir Canarias con la propuesta planteada desde el Estado y exigió a Domínguez que aclarase qué harán los diputados canarios del Partido Popular cuando tengan que pronunciarse en Madrid.

La dirigente socialista acusó al PP de mantener un discurso en las Islas y otro diferente cuando las decisiones dependen de la dirección nacional del partido. Una ofensiva que encontró rápidamente respuesta.

Domínguez contraatacó cargando contra la gestión socialista y recurriendo a algunos de los asuntos que más desgaste han provocado al PSOE durante los últimos años. El vicepresidente puso sobre la mesa el caso del ‘tito Berni’, la figura de José Luis Ábalos y las polémicas que han salpicado al entorno político del ministro y expresidente canario Ángel Víctor Torres.

A partir de ahí, la financiación quedó prácticamente engullida por una batalla sobre quién ha defendido mejor —o peor— al Archipiélago ante Madrid.

Fierro terminó elevando todavía más el tono. Tras escuchar la réplica del vicepresidente, aseguró que esperaba encontrarse ante un vicepresidente del Gobierno y no ante «el cuñado de la cena de Navidad».

PSOE y PP volvieron así a demostrar que la financiación autonómica será uno de los grandes campos de batalla política de los próximos meses. Y este martes, al menos por momentos, el Parlamento se pareció bastante más a un ring que a una Cámara legislativa.

Nira Fierro y Manuel Domínguez