El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, defendió este miércoles ante la Asamblea General de Naciones Unidas la respuesta de Ceuta a la crisis migratoria que afrontó la ciudad tras la entrada masiva de migrantes procedentes de Marruecos a finales de julio, y aseguró que sus ciudadanos están demostrando que es posible afrontar una situación de este tipo sin renunciar a la legalidad ni al respeto de los derechos humanos.
Sánchez situó la situación de Ceuta entre los «momentos difíciles» que atraviesa la ciudad autónoma y atribuyó la crisis a una combinación de desigualdad, desesperación y desinformación. En este contexto, destacó la actuación de sus ciudadanos y expresó su confianza en que España y Ceuta saldrán fortalecidas de la gestión de la situación.
«En momentos así, la tentación es elegir el atajo; ceder al miedo, convertir al migrante en enemigo y vulnerar la legalidad, pero España no va a hacerlo, y tampoco Ceuta», afirmó el jefe del Ejecutivo durante su intervención.
El presidente sostuvo que la respuesta de la ciudad autónoma constituye un ejemplo de cómo afrontar una crisis sin abandonar los principios que, según defendió, deben regir la actuación de España. Su mensaje estuvo vinculado a una reivindicación más amplia de los valores y objetivos que inspiraron la creación de Naciones Unidas.
«Subo a esta tribuna -dijo- con un solo objetivo, defender aquello que muchos están intentando destruir», señaló al comienzo de su discurso, en el que aseguró que pretendía reivindicar los principios y ambiciones de la ONU frente a los gobiernos que, a su juicio, «desprecian y pretenden desmantelar» esos fundamentos.
En este marco, Sánchez dirigió también críticas a determinadas políticas impulsadas por la Administración del presidente estadounidense Donald Trump, aunque evitó mencionarlo expresamente. El presidente español afirmó que España «no va a callar» ante actuaciones que atribuyó a Trump y a otros gobiernos «reaccionarios».
«No hace falta señalarlos. Todos sabemos quiénes son y cuál es su modus operandi», afirmó Sánchez durante su intervención ante la Asamblea General.
El presidente del Gobierno aprovechó además su discurso para reiterar su respaldo a que una mujer latinoamericana ocupe la Secretaría General de Naciones Unidas cuando concluya el mandato del actual secretario general, António Guterres. Sánchez mantiene desde hace tiempo esta posición, aunque no ha expresado públicamente su apoyo a ninguna candidata concreta.
«Ahora le toca a una mujer. A una mujer latinoamericana», subrayó, tras recordar que nueve hombres han ocupado hasta ahora la máxima responsabilidad de la organización.
Sánchez cuestionó asimismo que una institución que aspira a representar a toda la humanidad no haya tenido todavía una mujer al frente y señaló que América Latina lleva tres décadas sin ocupar ese puesto. «Naciones Unidas nació con la promesa de que todos los seres humanos tendrían un lugar en esta casa. Ha llegado el momento -añadió- de cumplir la mitad pendiente. Ha llegado el momento de que una mujer de América Latina ocupe la Secretaría General».
