La defensa del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero ha solicitado al juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama que aparte a la joyería Yanes de la nueva peritación de las joyas intervenidas en una caja fuerte de su despacho. Los abogados consideran que la firma podría carecer de la imparcialidad necesaria para realizar la valoración después de que su director general, Juan Yanes, se pronunciara públicamente sobre el posible valor económico de las piezas.
La petición se produce después de que Yanes afirmara en televisión, tras observar fotografías del conjunto de joyas, que su valor podría situarse en torno a «un par de millones» de euros. Para la defensa de Zapatero, estas declaraciones podrían comprometer la objetividad de los especialistas de la firma encargados de realizar la nueva tasación.
Los abogados sostienen que, después de que el máximo responsable de la joyería haya ofrecido públicamente una estimación económica, los peritos de Yanes podrían tener dificultades para desvincularse de esa primera valoración. La defensa considera además que podría existir un interés reputacional de la propia firma en que el resultado de la nueva pericial se aproximara a la cifra difundida públicamente por su director general.
Las joyas ya fueron sometidas a una primera tasación por parte de la joyería Ansorena, que situó el valor conjunto de las piezas en aproximadamente 1,3 millones de euros. Esta valoración constituye uno de los elementos que forman parte de la investigación judicial sobre el origen, características y valor de las joyas.
Posteriormente, el juez José Luis Calama encargó una segunda peritación a Yanes con el objetivo de obtener un análisis más detallado del conjunto. Entre las cuestiones que deberán determinar los especialistas se encuentran los metales y gemas utilizados en las piezas, su antigüedad, la posible procedencia geográfica y el valor que tendrían actualmente en el mercado.
La nueva valoración tiene como finalidad aportar información técnica sobre unas piezas cuya procedencia y situación jurídica están siendo examinadas dentro de la investigación. La solicitud de la defensa busca que la peritación sea realizada por especialistas que, a su juicio, no hayan fijado previamente una estimación pública sobre el valor del conjunto.
El origen de las joyas constituye uno de los elementos centrales del asunto. Zapatero sostiene que las piezas proceden de un regalo realizado por la Casa Real de Arabia Saudí en 2007, cuando todavía ejercía como presidente del Gobierno.
Según la versión mantenida por el expresidente, se trató de una atención personal recibida durante una visita oficial del entonces monarca saudí Abdullah bin Abdulaziz. Zapatero ha defendido esta procedencia frente a las cuestiones planteadas durante la investigación sobre las circunstancias en las que las joyas llegaron a su poder.
La documentación sobre el origen de las piezas y las circunstancias de su entrega continúa siendo objeto de análisis judicial. La investigación trata de determinar, entre otros aspectos, la naturaleza de las joyas, su valor económico y la situación que corresponde a las mismas.
La diferencia entre las dos valoraciones conocidas hasta ahora también constituye un elemento relevante. Mientras Ansorena calculó inicialmente el valor conjunto en alrededor de 1,3 millones de euros, Juan Yanes elevó públicamente una estimación hasta una cifra próxima a los dos millones tras examinar fotografías de las piezas.
La defensa considera que esta diferencia y las declaraciones públicas del responsable de Yanes justifican que la firma sea apartada de la nueva peritación. Será ahora el juez de la Audiencia Nacional quien deberá pronunciarse sobre la petición y determinar si la joyería mantiene las condiciones de independencia necesarias para realizar el encargo.
Hasta que se complete la nueva valoración y avance la investigación, la procedencia y situación de las joyas continúan bajo examen judicial, mientras las partes mantienen posiciones diferentes sobre su origen, valoración y tratamiento dentro del procedimiento.
