La guerra entre quienes un día compartieron la primera línea de Podemos vuelve a recrudecerse. Ramón Espinar, exsecretario general de la formación en Madrid y una de las caras más reconocibles de los primeros años del partido, ha lanzado un durísimo ataque contra Irene Montero después de las críticas de la exministra al nuevo decreto de vivienda.
Espinar no cuestiona únicamente la posición política de Montero, sino que directamente la acusa de oportunismo. «Lo peor de Irene Montero no son los 12 años que lleva en política ni que vaya a por otros 12», comienza señalando, antes de entrar de lleno en la contradicción que, a su juicio, existe entre la actual posición de la dirigente de Podemos y la que habría mantenido durante su etapa en el Gobierno.
«Hoy posa radical y hace como que el decreto es infumable cuando todos sabemos que, si fuera ministra, sería “histórico” y “nos hemos dejado la piel”», sostiene Espinar. Y remata con la frase que evidencia hasta qué punto se ha roto la relación entre antiguos compañeros de partido: «Le da todo igual menos ella».
El ataque llega después de que Montero haya cargado contra la propuesta del Gobierno en materia de vivienda y haya endurecido su discurso frente al Ejecutivo. Para Espinar, sin embargo, el problema no está únicamente en el contenido de las medidas, sino en el cambio de posición que atribuye a la exministra desde que Podemos dejó de formar parte del Consejo de Ministros.
La crítica adquiere especial relevancia por su procedencia. Espinar no es un adversario tradicional de Podemos. Fue senador, diputado en la Asamblea de Madrid y secretario general de Podemos en la Comunidad de Madrid hasta su dimisión en 2019. Formó parte, por tanto, de aquel proyecto que irrumpió en la política española prometiendo cambiar las reglas y compartió organización con Pablo Iglesias, Irene Montero y buena parte del núcleo dirigente de aquellos años.
La distancia entre Espinar y sus antiguos compañeros se ha convertido con el paso del tiempo en un enfrentamiento público cada vez más descarnado. Su ataque contra Montero se suma ahora a la durísima guerra que ya protagonizó este verano con Pablo Iglesias.
La ruptura entre los antiguos Podemos
Espinar llamó «pedazo de mierda» a Pablo Iglesias por sacar a relucir las tarjetas black de su padre
El enfrentamiento de Ramón Espinar con el núcleo histórico de Podemos alcanzó uno de sus momentos más duros el pasado mes de julio. El exdirigente de la formación llamó públicamente «pedazo de mierda» a Pablo Iglesias después de que el exvicepresidente recuperara en un artículo el caso de las tarjetas black de Caja Madrid y mencionara expresamente al padre de Espinar.
Iglesias escribió que quienes le producían rechazo eran los sindicalistas y dirigentes de izquierdas que habían utilizado las tarjetas black y citó entre ellos al padre de Ramón Espinar, dirigente del PSOE y antiguo vicepresidente de Caja Madrid. Ramón Espinar Gallego fue condenado a un año de prisión por el caso tras gastar 178.400 euros mediante una de aquellas tarjetas.
La reacción de su hijo fue fulminante. Espinar reprochó a Iglesias que utilizara a su padre como ejemplo pese a saber que se encontraba en una fase avanzada de una enfermedad degenerativa terminal y que, según explicó, no estaba en condiciones de defenderse. También rechazó que se le pudiera responsabilizar a él por unos actos que no había cometido.
Fue entonces cuando Espinar certificó públicamente hasta dónde había llegado la ruptura con quien había sido su compañero y amigo: «Qué error habernos puesto en manos de semejante pedazo de mierda».
Dos meses después, el antiguo dirigente madrileño vuelve a disparar contra otra de las grandes figuras del Podemos fundacional. Primero fue Iglesias por las tarjetas black de su padre; ahora es Irene Montero, a quien acusa de adoptar desde fuera del Gobierno un discurso que, según sostiene Espinar, sería muy diferente si continuara sentada en el Consejo de Ministros.
