El director del Servicio Canario de la Salud (SCS), Adasat Goya, ha asegurado en declaraciones a La Gaceta de Canarias que los primeros datos de la huelga médica reflejan un seguimiento «residual» en la mayor parte de las islas. Según su valoración inicial, la participación ha aumentado ligeramente en Gran Canaria, especialmente en el Hospital Universitario Doctor Negrín.
La protesta está convocada por el Sindicato Médico Canario (CESM Canarias) y el Sindicato de Empleados Médicos de Canarias (SEMCA). Ni UGT ni Comisiones Obreras figuran entre los convocantes. UGT se desmarcó tras alcanzar un preacuerdo con Sanidad que contempla, entre otras mejoras, reducir las guardias de 24 a 17 horas sin pérdida económica.
Posteriormente, la Consejería ha situado el seguimiento de esta primera jornada en el 9,19 %, con 354 facultativos en huelga de los 3.854 afectados por la convocatoria durante la jornada, según el balance oficial.
Pese a su valoración sobre la participación, Goya ha advertido de las consecuencias para los pacientes. «Un día de huelga hace mucho daño a los pacientes y, por lo tanto, es un mal día para el sistema sanitario», ha manifestado. En el momento de sus declaraciones todavía estaba pendiente concretar el alcance de las intervenciones aplazadas.
El responsable del SCS ha defendido que comparte la necesidad de transformar las condiciones de trabajo de los facultativos, pero discrepa de la actuación de los convocantes. «Nosotros compartimos la necesidad de cambiar el modelo, lo que no compartimos son las formas, la manera radical de actuar», ha señalado.
Goya considera que existe una «oportunidad histórica» para introducir mejoras. Ha destacado las propuestas para incrementar las retribuciones, ampliar permisos y modificar las jornadas de 24 horas. Sobre este último punto, ha asegurado que los convocantes todavía no han presentado una alternativa a las fórmulas planteadas por la Administración.
CESM y SEMCA consideran insuficiente la oferta y mantienen sus demandas de mejoras laborales y salariales, así como de una vía propia de negociación con la Administración autonómica.
El adelanto electoral frenó la huelga estatal, pero no la canaria
La convocatoria de elecciones generales para el 29 de noviembre provocó el aplazamiento de la huelga médica indefinida estatal prevista para el 28 de octubre. El comité convocante argumentó que el adelanto electoral hacía decaer el proyecto del Estatuto Marco y que, hasta la formación de un nuevo Gobierno, no existía un interlocutor con capacidad para negociar sus demandas. Las organizaciones mantienen sus reivindicaciones y advierten de que el conflicto continúa abierto.
En Canarias, CESM y SEMCA anunciaron sus paros el mismo día en que se conoció el aplazamiento estatal. La movilización autonómica responde a la negociación con el Gobierno canario sobre las condiciones de los facultativos del SCS, un conflicto que los convocantes mantienen pese al preacuerdo alcanzado por UGT con Sanidad.
