El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha defendido su intención de continuar cuatro años más al frente del Ejecutivo y ha reconocido errores durante su mandato, entre ellos los relacionados con los casos de corrupción que han afectado a su entorno político y la gestión de la situación en Ceuta.
En una entrevista este jueves en el programa «La Revuelta», de Televisión Española, el jefe del Ejecutivo se ha referido al caso del exministro José Luis Ábalos y ha lamentado la sorpresa que, según ha explicado, le han provocado algunos de sus colaboradores. «Crees conocer a la gente y, de repente, se desvela una cara en algunos colaboradores que te quedas helado», ha afirmado.
Sobre Ceuta, Sánchez ha admitido que «sin duda se podía haber gestionado mejor», aunque ha defendido la actuación del Gobierno ante un episodio que ha calificado de «muy difícil».
Durante la conversación con el presentador, David Broncano, el presidente también ha abordado sus relaciones con otros dirigentes políticos, entre ellos los expresidentes del Gobierno Felipe González y José María Aznar. De González ha recordado que fue una de las razones que le llevaron a afiliarse al PSOE y ha asegurado que le gustaba el «Felipe de los años 80», aunque actualmente no se siente «muy identificado con sus opiniones».
En cuanto a Aznar, Sánchez ha relatado que fue el primero de los expresidentes que le llamó tras la moción de censura de 2018 para ponerse a su disposición. Sin embargo, ha cuestionado aquella actitud: «Pero luego para nada, todo mentira», ha señalado.
La entrevista también ha servido para que el presidente se pronunciara sobre el mandatario argentino, Javier Milei, y sus críticas. Sánchez ha considerado «increíble» que le haya llamado «dictador» y ha contrapuesto las políticas económicas de ambos gobiernos, al señalar que Milei ha reducido un 40 % el salario mínimo en Argentina, mientras que el Ejecutivo español lo ha incrementado un 66 % en los últimos ocho años. «Cosas veredes, amigo Sancho», ha añadido.
Sánchez ha defendido que lo «extraordinario» no es que la ultraderecha «avance», sino que exista «un Gobierno diferente» que, a su juicio, «demuestra» que sus políticas funcionan. En ese contexto, ha reivindicado su posición frente a las críticas: «Tiene su épica eso de ser la aldea gala, si insultan allá ellos. Se acuerdan de mi madre, yo también de las suyas cuando subo las pensiones o el salario mínimo», ha declarado.
Respecto a Estados Unidos, ha asegurado que su relación con el presidente Donald Trump «progresa adecuadamente». El jefe del Ejecutivo ha explicado que, cuando se reúne con él después de haber recibido críticas, le sigue «un poco el rollo» para mantener las «mejores relaciones posibles» y defender los intereses de España.
El presidente también ha cargado contra los denominados tecnoligarcas, al considerar que los algoritmos «dirigen la conversación pública», y ha admitido que se ha «pecado de ingenuos» en la relación con estas plataformas.
En el ámbito de la política nacional, Sánchez ha elogiado a su vicepresidenta, Yolanda Díaz, a quien ha definido como «una de las políticas más en forma» de España. El presidente ha asegurado que no entiende su decisión de dar un paso atrás.
Sobre la propuesta del portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, de impulsar una alianza entre partidos situados a la izquierda del PSOE, ha afirmado que ya anticipaba que no saldría adelante. «Sabía que eso no iba a tirar», ha dicho, y ha precisado que sus dudas se debían más a la posición de la formación independentista que al propio Rufián.
En el terreno personal, Sánchez ha explicado que no acude a terapia, pero que medita a diario, una práctica que, según ha indicado, le ayuda a «relativizar» las cosas. También ha atribuido su menor peso respecto a años anteriores al deporte que practica.
Preguntado por su vida sexual, ha respondido: «Tenemos una vida sexual activa y sana». Sobre su patrimonio, ha remitido a la información que puede facilitar el Portal de Transparencia.
Al término de la entrevista, Broncano ha confirmado la próxima participación en el programa de Ada Colau, candidata de Frente Amplio, y ha señalado que los líderes del PP y Vox, Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal, respectivamente, todavía no han respondido a la invitación cursada a los dirigentes de las cuatro principales formaciones que concurren al 29N.
