Félix Bolaños ha puesto este miércoles negro sobre blanco uno de los elementos políticos que hicieron posible la Ley de Amnistía. El ministro de Justicia, Presidencia y Relaciones con las Cortes reconoció en una entrevista en Hoy por Hoy, de la Cadena SER, que la norma se negoció con Junts, ERC y otros grupos para alcanzar la mayoría necesaria para mantener a Pedro Sánchez en La Moncloa tras las elecciones de 2023.
“La amnistía se pacta con Junts, con Esquerra Republicana y con otros grupos parlamentarios para sumar la mayoría de 176 votos que necesitábamos”.
La declaración introduce de forma explícita la aritmética parlamentaria en una decisión que el Gobierno ha defendido durante estos años principalmente bajo los argumentos de la convivencia, la normalización política y la cohesión territorial.
Bolaños, uno de los principales negociadores y hombres fuertes del Ejecutivo de Sánchez, no renunció, sin embargo, a esa segunda explicación. El ministro sostuvo inmediatamente después que la amnistía también se acordó para conseguir la “normalización política, institucional y social en Cataluña” y defendió que ese objetivo ya se ha alcanzado.
La novedad está, por tanto, en la claridad del reconocimiento: los 176 votos necesarios para la investidura formaron parte expresamente de la negociación de la amnistía. Una frase que devuelve el foco al origen parlamentario del acuerdo con Junts y ERC y que reabre el debate sobre cuánto pesó la convivencia y cuánto pesó la necesidad de Sánchez de construir una mayoría para gobernar.
